Si las americas norte y sur tomaran café. Antonio Martinez de Ubeda
Si las americas norte y sur tomaran café. Subrrealismos polÃticos.
Hugo Chávez, después de un largo sueño mundial, bosteza con despertar, en la Casa Blanca. Columnas, pijama inglés, papel higiénico en el lavabo con dibujo capitalista, y al mirar en el mosaico del espejo,
Si las americas norte y sur tomaran café. Subrrealismos polÃticos.
Desde Barcelona, con el costumbrismo que se me achaca, -porque cada vez meenfado menos- tal vez por los años. También por la decisión de considerar que vale la pena no sufrir, ni hacer sufrir. Pero. Y el que de las
injusticias, de los ay, televisivos, irakies, somalÃes, y etc, etc. De los
nortes y los sures. Las pobrezas y las riquezas los onces de setiembres y
marzos. La obligación, como hombre, comportarme como tal. Referente al tomarcafé, como expresión.
Algunos, dirán que si, que la cosa esta como para tomar café. Y algunos
añadirÃan -hasta puro- cubano encima, y en el medio de las dos
americas. Transmitamos hoy, un poco de absurdo, con matiz de filosofÃa
polÃtica. Para que piensen, que la condescendencia, es una virtud.
Nuestros personajes de teatro figurado, dos presidentes. Uno del norte y
otro del sur. Uno que pronto puede pasar a la reserva, y otro que tiene
pilas para rato. Las ideologÃas, llevadas por contrariedad al rechazo, al
parecer sin entendimiento,. por el arte de poder invitarlos a tomar un café,
con una azúcar de populismo.
La emoción es secreta, la conversación, será preparada por unas
circunstancias de imaginación insospechada.
Se pelea, la nueva ideologÃa del que, del rico y el pobre, del humano
placer, y el vanguardismo de las ideas,-norte y sur- rubios y oscuros,
creyentes y no creyentes, realizados y no realizados ricos y pobres, .en la
actualidad, todos contaminados por las historias y realidades de la
globalización.
La presunción, de hipótesis, de equilibrio y armonÃa, seria como para el
mundo, 24 horas. BastarÃan, 24 horas.
Hablemos hipotéticamente, con algunos metaforismos polÃticos.
El mundo se ha parado 24 horas, y al despertar. George Busch ha amanecido enVenezuela. Su flequillo al mirarse en el espejo es como moreno. Su lenguajede voz -es como un poco de cantinflas-.y ante el espejo considera...quierehablar con el servicio, y la sorpresa es de critica por parte de losvenezolanos..La diplomacia del estadounidense, es preocupante. Que hará Iraksin mÃ. Si me parece olor a la colonia de Chávez. Si no llego a tiempo, laONU cambiara los planes de la polÃtica mundial. Nuestro ciudadano, va adesayunar y después ya veremos que pasarÃa.
Que quiere ser americano del norte, .comentarÃan los del servicio. Intentaria
coger el móvil, para que un supermagno reactor le recogiese...dejémoslo ahÃ.
Hugo Chávez, después de un largo sueño mundial, bosteza con despertar, en la Casa Blanca. Columnas, pijama inglés, papel higiénico en el lavabo condibujo capitalista, y. al mirar en el mosaico del espejo, se nota que sus
cabellos son rubios, y piensa como americano del norte. Rápidamente, coge elcepillo de dientes y quiere lavarse la boca. Se enfada, y piensa en ingles,
el tono le ha cambiado.
El mayordomo, le saluda. Mister, ha dormido bien.
Le explican que tranquilo, que solo serán 24 horas, sin móvil, sin conectar
con el exterior Su formación de paÃs, de Cesar Hugo. Su concepción de Bolivar a lo siglo XXI, puede deteriorarse piensa. Los petróleos, en un instante pueden ser evaporados. Llamadas de desaparición por vÃa satélite
.
Deberán desayunar .y después de comer le preguntaremos. si desean tomar caféjuntos.
La revisión de la plantilla, que parece de guión de pelÃcula, costarÃa, tal
vez una conversación. Señores presidentes, cuando me atreva a hacer realidad mi plausible proyecto, pediré hora a sus secretarias.
Mi crÃtica literaria mundial, que puede ser pesadilla, seria una lección.
Como función indagadora de análisis polÃtico, seria sobresaliente.
Que Busch pague, que Chávez ponga el café, y que Fidel invite a los puros.
El experimento de periodismo, no es desacertado. Como guardián del tecladodel Internet, señores les invito a tomar café.
Humanista Antonio MartÃnez de Ubeda Linden.
