Publicidad:
Terra
La Coctelera

am-de-ubeda

Poesías, escritos y comentarios de Antonio Martinez de Ubeda Linden

11 Enero 2009

EME MEME MUJERES MALTRATADAS. NUEVO BLOGS DE ANTONIO MARTINEZ DE UBEDA

1. emeeme_mujeres_maltratadas

EME EME.MUJERES MALTRATADAS. Eme Eme Y era mujer, y por boda señora, Y hasta por primer pellizco dado, Pensar quería me amase a toda hora. ...
www.villamalea.eu/relatos/mujeres_maltratadas.php - 18k - En caché - Páginas similares

--------------

ENSAYO LIRICO EN VERSO CON SOPORTE DE LA UNESCO.

ANTONIO MARTINEZ DE UBEDA

-------------------

DISEÑADO EN MEXICO POR ATZIN Y MONTADO POR EL EQUIPO DE VILLAMALEA. AGRADECIDO.

---------------------------


http://www.villamalea.eu/relatos/mujeres_maltratadas.php

EME EME.MUJERES MALTRATADAS.

Eme Eme
Y era mujer, y por boda señora,

Y hasta por primer pellizco dado,

Pensar quería me amase a toda hora.

Sus ojos negros, como pícaro heredado,

Semblante fuerte, que por noble guardase,

Mi persona, niña grande por lo acordado.

La plaza del pueblo, era como pequeña frase,

Vista por todos, vocación de amor,

Parecida flor que a regar llamase.

Y entre los dos, no era soledad el desamor,

Juntos como inicio, donde no había engaños,

Y el futuro, era nuestro aprendiz de clamor.

Abrazados, éramos como cuerda sin daños,

Con la fuerza de una batalla por la tierra,

Contra el qué dirán de criterios uraños.

El era como abogado que destierra

Descontento, cuando lo difícil es grande,

Y me sentiría pequeña perdida en sierra.

Eramos como frutas de semilla que agrande

En el sueño seguro, tenido con candor

Para que sospecha no sea temor que ablande.

El fuego se me encendió como ardor,

Los días que formaron primeras voces,

Siempre juntas mirando el alrededor.

Y hasta el frío, que perseguía como cozes,

Eran latigazos por burladores,

Problemas que fingían ser atroces.

Vecinos y amigos eran oidores,

De nuestra risa, como gloria y cielo,

Sentimientos que no hacían perdedores.

Y nos tapábamos del mundo, en velo

Blanco, al pensar que siempre al perdonar,

La fidelidad sería pasión y celo.

Y el primer amor, siempre en perdurar

En la redonda mesa del cuarto de estar,

Sentados alrededor para madurar.

Con preguntas que tienen contestar

Honesto, porque es virtud que profesa

Paz a los ojos, no mentir al prestar

Un abrazo fiel, como devota confiesa

El último y penúltimo perdón

Contándole la sentencia que atraviesa.

Y perder orgullo, para que con humilde don,

Antes que nuestra casa sea como guerra,

Y familiarmente el llanto en paredón.

Mis motivos de ilusión eran tierra,

Y el fuego se encendió como bofetada

Al ver que toda mi casa se destierra.

El primer golpe me dio por guantada,

Cuando mi casa siente el desalojo,

Que irrumpió con la mano bien alzada.

Mi corazón empieza herido y con enojo,

Y sin entender porqué el cambio hecho,

Yo con miedo, a ser quemada como abrojo.

Y éramos matrimonio más que de coecho,

Pues tres hijos su sentido avalaban,

Románticos en el respeto del lecho.

Al principio del dolor, me abrigaban

Agrios llantos que querían secuestro

Cuando las miradas se me clavaban.

Con caricia de espina, por lo que era nuestro,

El chillar, por mal desenamorado,

Hizo rabia, ahogo como lejano ancestro.

No son disculpas los malos tratos del enamorado,

Aquel primer niño que tanto mimabas,

Que era como moneda de oro tratado.

Y por futuro, acciones que abrazabas,

Cuando nuestras sábanas eran palomas,

Ahora me ves, como asco, y que antes deseabas.

La indiferencia y fealdad con la que asomas,

Pasan a ser en tus manos látigos,

Olvidando que el principio fue siembra de aromas.

Y en mis entrañas, que te fueron abrigos,

Cuerdas que me arañaban como esparto,

Tu insolencia, y los insultos testigos,

Al decirme, que por cansado y arto

Pasaba a ser borrón negro en tu vida,

Sabiendo de tus mentiras que no descarto.

Me hiciste llorar, como cáncer más sida,

Deseando dolor, fui regalo ingrato,

Y hoy mi lástima es pena compartida.

Y hay quienes no consienten hablar de maltrato,

Cuando el gemir del alma, es larga noche,

Y no hay reparo en decir, que no es muy mal ato.

Ver a vecinos, con miradas de trasnoche,

Chismes infundados, me acompañaron.

Motivos de ilusión, se hicieron noche.

Y sentí sufrir, porque me acusaron,

Y es serio, que el maltratar sea contratiempo,

Cuando a favor, pocos atestiguaron.

Continuo insulto, apedreada por tiempo,

Golpes de escándalo para mi persona,

Salpicando a familiares a destiempo.

Y me quise hacer fuerte, como hombrona,

Y se me vio débil por la verdad tensar,

Y muy sola, como parto que espera a comadrona.

Siendo delito el mirarte y pensar,

Tú que esposo fuiste en pasados años,

Eres, puñal traicionero a prensar

Momentos, que son bostezos y daños

Desafortunados, dolores dentados,

Que tapan la vida, como negros paños.

Y canallescas eran tus subidas de tono a dos,

Y oportunidades se consumieron,

Y calumnias que chocaban en tabiques pintados,

Me obligaron a ceder más, los que pidieron

Compasión con mínimo de lástima,

Ante tus soberbias que me perdieron.

Nunca pensé que odio se hiciera lima,

Penetrando su polvo en mi garganta,

Con miedo que hiere como esgrima.

A campo virgen, con madre que amamanta,

Huiría a olvidar, para que se rompiera el pacto,

Que un día sellé, como tierra que se planta,

Y vestí bordado y seda,, con vestido de impacto,

Y ahora el oro de las alhajas se ha apagado,

Y hasta su valor has demandado el acto.

Y lo peor, que a mis hijos has avergonzado,

Con tu alcohol mentiroso y destructivo,

Por tu veneno que en bar nos ha ahogado.

Recuerdo tu enamoramiento atractivo,

Y ante todo, el desdeñar que me acosa

Mi deseo, que es antojo vengativo.

En mi vida comienza mucha prosa,

Y me dejaste por no sé qué error,

Cuando oficio es dar pena desastrosa.

Mi rebelar es continuo en terror,

Como barca pequeña en tempestad,

Como hormiga ante pisada de horror.

Apellido de maltratada es enemistad,

Con hombres que por fuertes creen sus fábulas,

Aficionados a la falsa amistad.

Es inaudito que a ley se pague como burlas,

Y hasta la suerte se financie con dinero,

Sabiendo que la víctima es, la que siempre anulas.

A mis espaldas llevo una carga a retortero,

Con la fiereza de mi maltratador,

Quien un día era mi amigo y mi portero.

Y en mi mayor hazaña parir en dolor,

Cuando padre con fama de honrado por tapada,

Diciendo que me amaba como triunfador.

He cruzado la línea de mujer desesperada,

En un laberinto que alarga el final,

Siendo la última, como postergada.. Posts relacionados:

servido por am-de-ubeda sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí


Contador Gratis



Fotos

am-de-ubeda todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera